Decidí entregarme por completo a vos, pero de vos no recibí lo mismo. Parecías un sube y baja, un día yo lo era todo, y al otro día ya no importaban los sentimientos
Me costó tanto armarte, lograr hacer encastrar pieza con pieza, arreglar otras tantas rotas y tratar de fabricar unas nuevas para no dejar espacios vacíos. Yo empecé siendo tu distracción y terminé siendo tu armadora. Fue llegando a la primavera que algo en vos floreció. Empecé a notar como de a poco te empezabas a preocupar, a cuidar a tu armadora, a notar cada detalle por lo más mínimo que este fuera. Al poco tiempo de este "renacimiento" se vino el desafío más importante,..., un mes a distancia. ¿Cómo hacer para que el rompecabezas no se vuelva a desarmar? , ¿Cómo hacer para que la armadora, a la vez, no se desarme? Pero de algo se dieron cuenta,..., habían armado, además de nuevas piezas, piezas de encastre entre ellos. Ya no se trataba más de una armadora y un simple rompecabezas; ahora se trataba de piezas que una vez encastradas, ya no había maneras de separarlos. Ahora se trataba de un mismo alma, dividido en dos...
Agustina Belén Flores.
No hay comentarios:
Publicar un comentario